La sostenibilidad ha sido un tema cada vez más recurrente tanto en arquitectura como en diseño de interiores, sin embargo, para Pistacho, este tema nos acompaña desde los inicios.
En primer lugar, es importante distinguir la sostenibilidad del “diseño de interiores verde”. Este último se centra específicamente en preocupaciones ambientales y ecológicas, mientras que la sostenibilidad tiene un enfoque más extenso que engloba aspectos ambientales, sociales y económicos. Su objetivo es crear proyectos ecológicamente conscientes que al mismo tiempo promuevan el bienestar de quienes utilizan los espacios.
Existen varios aspectos que debemos considerar para crear proyectos sostenibles, vamos a aclarar algunos:
Producción a medida y no a gran escala
En Pistacho producimos nuestros proyectos a medida y solo una vez. No realizamos producción a gran escala. Los proyectos se diseñan y piensan individualmente, para responder a las necesidades específicas de cada cliente. De esta forma, evitamos producciones a gran escala, costosas y perjudiciales en términos ambientales, y conseguimos también evitar la utilización innecesaria de recursos. Al diseñar y producir a medida, controlamos las cantidades necesarias, al mismo tiempo que creamos mobiliario adecuado al espacio y a sus usuarios, evitando que en un corto período de tiempo sientan la necesidad de cambiar/sustituir.



Diseñar espacios atemporales
¡La atemporalidad es una premisa de Pistacho!
Producción Artesanal y Nacional
¡Así es, la producción de los artículos Pistacho es 100% portuguesa! Nuestros productos se producen en Portugal y en su mayoría de forma artesanal, desde los tapizados hasta las lámparas, alfombras, cortinas y, por supuesto, nuestros muebles. Buscamos y nos esforzamos por trabajar con lo portugués. Esta es una excelente manera no solo de garantizar la calidad de nuestros artículos, sino también de reducir el consumo de transporte, así como los efectos ambientales nocivos de una producción altamente industrializada y a gran escala.
Potenciar los recursos existentes
Una buena planificación del espacio nos permite hacer un uso correcto de los recursos y rentabilizarlos al máximo. ¿Cómo? Maximizar la utilización y el aprovechamiento de la luz natural existente en los espacios, e incluso cuando no existe, crearla, disminuyendo así la necesidad de fuentes de iluminación artificial necesarias. Por otro lado, también es necesario considerar las fuentes de ventilación (ventanas) y potenciar su utilización para evitar recurrir a la ventilación artificial, tanto para garantizar frío como calor. Garantizar el correcto aislamiento de un espacio es esencial y disminuirá su consumo energético, así como los gastos innecesarios con aire acondicionado, ventiladores, calentadores, deshumidificadores, etc.
Utilizar artículos “amigos” del medio ambiente
Es innegable la creciente preocupación por el medio ambiente y la reducción del consumo, ¡y el mercado ha innovado y acompañado la tendencia! Actualmente podemos encontrar las más variadas soluciones que nos permiten reducir nuestro consumo: grifos, sistemas de ducha y otros artículos similares con reducción del consumo de agua a través de reductores de caudal; cambiar las típicas bombillas halógenas por bombillas LED representa un ahorro significativo del consumo, hasta cerca del 80%, y su duración es también bastante superior a la de las clásicas bombillas.
El campo tecnológico se ha aliado a esta rama, y empezamos también a observar lo que se conoce como “smart home”, donde a través de aplicaciones móviles aliadas a equipos (electrodomésticos, enchufes, bombillas, otros), se puede hacer una gestión en tiempo real de toda la casa, disminuyendo los recursos utilizados en tiempo real.
En conclusión, la preocupación básica sigue siendo responder a las necesidades de cada persona, mejorando también su calidad de vida, y teniendo además en consideración la reducción del consumo de recursos y una inherente preocupación por el medio ambiente.
Promover ambientes equilibrados y con lo necesario, evitando excesos y prefiriendo calidad a cantidad, ¡aliado a la funcionalidad!
No se trata solo de la utilización de materiales reciclados y sostenibles, sino también de la reducción del consumo de recursos, la reducción del consumo y del impacto ambiental de los proyectos.