
La elección de los tonos que usará en la decoración de su casa puede ser una tarea muy complicada y, a menudo, frustrante. ¿Combina el amarillo con el verde? ¿Quedará bien el azul en el salón? ¿Y en el dormitorio puedo usar un color más vibrante o solo debo usar colores claros? Hoy resolveremos todas estas dudas y entenderemos cuál es la mejor manera de elegir los colores para su casa.
El círculo cromático, compuesto por doce colores, es una herramienta muy útil en la tarea de elegir los colores. Esta herramienta consiste básicamente en un círculo formado por colores primarios, secundarios y terciarios.
Los primarios son el azul, el amarillo y el magenta, aquellos que, si se mezclan, dan origen a los otros colores. Los secundarios son el naranja, el verde y el morado, y son el resultado de la mezcla de dos colores primarios. Los terciarios son los que se obtienen de la mezcla de colores secundarios y son las variaciones de tonos.
Explicado el círculo cromático, vamos a hablar de 7 formas de combinar colores.
Combinaciones complementarias
Esta combinación consiste en los tonos que están en lados opuestos en el círculo cromático, por ejemplo, el tono azul y el naranja o el morado y el amarillo, son combinaciones complementarias. El efecto de esta unión resulta en una explosión de colores que proporcionan vivacidad y energía al ambiente.
Combinación de tres colores
Como su nombre indica, esta combinación une tres tonos diferentes que están distantes entre sí dentro del círculo, pero a distancias iguales (de cuatro en cuatro). Uno de los esquemas es azul, rojo y amarillo. Aunque son colores que crean un gran contraste, la vibrante combinación es bastante armoniosa.
Combinaciones análogas
Este esquema le permite hacer combinaciones de dos a cinco colores que están uno al lado del otro en el círculo cromático. El resultado crea un efecto de calma y continuidad, el llamado degradado. Aunque puede combinar hasta cinco tonos diferentes, se recomienda usar solo hasta tres colores para no perder el foco.
Combinación en triángulo
Esta combinación consiste en elegir un color primario y dos complementarios. Los dos tonos deben estar opuestos al color primario, por ejemplo, morado, amarillo y verde. Menos intenso que la combinación de tres colores, ya mencionada anteriormente, este esquema cuenta con un ligero contraste.
Combinación de cuatro colores
Las cuatro colores del círculo cromático pueden ser ligadas por las puntas de un rectángulo, es decir, el esquema consiste en un color primario, dos complementarios y uno más que proporciona un mayor destaque entre los otros tres. El resultado es una composición bonita y colorida.
Combinación de cuatro colores en cuadrado
Usando casi el mismo esquema que la combinación anterior, esta composición consiste en los cuatro colores ligados por las puntas de un cuadrado, es decir, de tres en tres tonos siguiendo el círculo cromático (dejando siempre la misma distancia). La combinación otorga al espacio una atmósfera de vivacidad y un toque de relajación.
Colores monocromáticos
La combinación monocromática es aquella en la que se exploran las variaciones de tono del mismo color. Para entender mejor esta variación, debemos pensar en una escala que va del blanco al negro. De un extremo al otro, tenemos los tonos de gris: más cerca del extremo blanco tenemos los grises más claros y más cerca del extremo negro, tenemos los grises más oscuros.
El mismo principio se utiliza con cualquier color, ya sean primarios, secundarios o terciarios. La escala comienza en blanco y gradualmente llega a negro, pasando por el color en cuestión. La composición con colores monocromáticos es muy interesante porque generalmente trabaja mucho con el contraste de claro y oscuro en el mismo color.
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