El minimalismo es un estilo de decoración en el que predomina la simplicidad. Para crear un ambiente minimalista, debes deshacerte de los excesos, de objetos y muebles que consideres inútiles, centrándote solo en lo esencial. De este modo, conseguirás una estancia más práctica y funcional. ¿Y ahora me preguntas? ""Pero Bárbara, ¿cuál es la ventaja de tener una cocina más minimalista?"". Bueno, en realidad, al eliminar de tu cocina elementos que consideras innecesarios, estarás contribuyendo a la maximización y aprovechamiento del espacio. El hecho es que las viviendas tienen estancias cada vez más pequeñas y la cocina no es una excepción. La mayoría de nosotros usamos la cocina a diario. Evidentemente, el uso que hacemos de ella no es igual para todos. El tamaño de la familia o el tiempo que pasamos en casa son algunos de los factores que ayudan a dictar el tiempo que dedicamos a esta estancia. Sin embargo, esta es una de las estancias de la casa que exige más funcionalidad y practicidad, para que las tareas se puedan realizar fluidamente, sin necesidad de prisas y tropiezos constantes, ¿correcto?
Dicho esto, me pareció una excelente idea presentaros algunos consejos sobre cómo tener una cocina más minimalista. ¡Existen innumerables ventajas! Desde el aspecto más limpio y aireado, a la funcionalidad, a los tonos claros que la ayudan (¡y mucho!) a realzar el espacio, en fin... ¡Podría estar aquí toda la tarde!
Actualmente, algunos de los elementos más comunes en una cocina minimalista son: los tonos neutros, el almacenamiento simple y discreto, que permita ""esconder"" todos los utensilios y electrodomésticos detrás de puertas o armarios, líneas limpias, mucha luz natural, espacio libre, orden, eventualmente alguna planta (siempre que sea un toque o algo más) y pequeños electrodomésticos.
Aquí tienes algunas sugerencias más concretas sobre cómo transformar tu cocina en un espacio minimalista. ¡Espero que estos consejos te ayuden!
Guarda los pequeños electrodomésticos
Usa tus muebles de almacenamiento para guardar pequeños electrodomésticos que no usas con regularidad. ¡Te daré algunos ejemplos! Tostadora, ¿la usas todos los días? Si no, ¡cajón! ¿Máquina de waffles? ¿Para el fin de semana, para los niños? ¡Cajón! ¿Exprimidor de naranjas? ¿Para almuerzos dominicales o esporádicamente, cuando haces un bizcocho? ¡Cajón! Y así sucesivamente. Lo ideal es seguir esta lógica con todos los pequeños electrodomésticos que tengas en casa. Deja solo la cafetera en la encimera, por ejemplo.

Estanterías: ¿Cerradas o abiertas?
Claramente, las estanterías abiertas no son una buena opción. Como ya he mencionado, en el minimalismo debes esconder todo lo que puedas para crear un ambiente más limpio. Las estanterías abiertas propician la sobrecarga del espacio, permitiendo ver pilas de platos, vasos, especias, acumulación de polvo, entre otros. Opta por estanterías cerradas.

Especias y Condimentos
No dejes especias y condimentos (como aceite, aceite de oliva o vinagre) cerca de la vitrocerámica. Opta por guardarlos en un armario, cerca de la vitrocerámica, para que estén a mano siempre que los necesites mientras cocinas.

¿Qué necesitas realmente?
Este es un excelente ejercicio para hacer en casa. ¡Cuestiónate! Abre los cajones y cuestiónate. ¿Tienes una freidora de aire y ya no usas las sartenes? ¿Tienes una Thermomix y ya no necesitas tantas ollas? ¿Tienes una máquina de pan, pero no la usas? ¿Tienes un Aeroccino, pero las mañanas son tan ajetreadas que no lo usas? Después de hacer este ejercicio con lo que tienes en casa, deshazte de lo que ya no uses. Cuando digo ""deshazte"", no me refiero a tirar a la basura, estamos en tiempos de vacas flacas y no es bueno generar desperdicios. Dáselo a alguien que creas que lo necesita. Pero asegúrate de que, en tu casa, solo mantienes lo necesario para ti.

Espero que te haya gustado el contenido que hemos creado para ti. Si hay algún tema que te gustaría que abordáramos aquí en el blog, ¡déjalo en los comentarios!
¡Hasta pronto!