Este proyecto reúne 2 dormitorios. La clienta nos pidió diseñar los dormitorios de sus hijos, cada uno con su color, pero con la misma lógica: dormir a un lado, estudiar junto a la ventana y guardar frente a la cama.
Dormitorio A: lila y madera
El cabecero y el somier están tapizados en lila, con un ribete morado que da movimiento a la pieza. Es un tono que recuerda a la lavanda y que mantiene el dormitorio en calma.

En la zona de descanso, la luz viene de un aplique en el cabecero. Los enchufes y los interruptores tienen el color de la tela, en acabado mate. Junto a la cama hay una mesita de noche cilíndrica, con 2 cajones de apertura deslizante. En esta pared hay también un armario empotrado, con buena capacidad.

Al otro lado, junto a la ventana, está la zona de estudio, para aprovechar la luz natural. Un escritorio suspendido, sujeto al cabecero, lleva una lámpara de mesa igual al aplique de la cama y una silla.

Frente a la cama, un mueble sirve a todo el dormitorio. Tiene estantes abiertos con iluminación LED, para libros y objetos, y almacenaje cerrado para lo demás. Está lacado en un tono neutro claro, con cajones de madera y tiradores dorados en la parte inferior.

El mismo mueble tiene un hueco con un cojín en el tono del tapizado de la cama. Sirve para calzarse o para leer. Un espejo con marco dorado cierra el conjunto, sin exceso.

Dormitorio B: gris claro y azul petróleo
El segundo dormitorio parte de grises muy claros y de un azul petróleo. Un papel pintado con formas geométricas le da carácter.
El cabecero está tapizado en gajos, en el mismo azul, y se apoya en un somier. La luz de la cama viene de un aplique negro y de una tira LED en el cabecero.

El cabecero se prolonga hasta la zona de estudio. Aquí se combinan los materiales: el escritorio suspendido tiene tablero de madera y 3 cajones lacados, y la mesita de noche tiene estructura de madera y cajones lacados. Como en el dormitorio A, el escritorio está junto a la ventana y lleva una lámpara de mesa igual a la del cabecero. Una silla de oficina contemporánea completa el espacio.

En la pared frente a la cama, un friso del color del cabecero une los dos lados del dormitorio. Recibe un mueble con almacenaje cerrado, estantes en el mismo azul y un hueco con cojín. Dos lienzos con el tema del universo completan la pared.

Qué se puede aprender de este proyecto
- El cabecero define el dormitorio. Tapizado y con color, hace el trabajo de una pared entera.
- El escritorio va junto a la ventana. La luz natural llega al tablero y no a la espalda.
- Un solo mueble frente a la cama resuelve libros, ropa y un lugar para sentarse.
Para medir el dormitorio antes de elegir la cama, vea la página Dormitorio. Los cabeceros tapizados de Pistacho están en las camas, y las mesitas que los acompañan en las mesitas de noche.